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Amplificar la señal WiFi a la chilena

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Amplificar la señal WiFi a la chilena
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Presentación

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Los problemas de cobertura en las redes WiFi no han desaparecido para los Virnautas (Viajeros Virtuales), con las nuevas tecnologías 802.11n y superiores, ya que dependen mucho de la construcción de cada edificio. Para quienes no quieren optar por los extensores WiFi, se han inventado muchos sistemas "de andar por casa" que, en teoría, permiten amplificar la señal del router. Y, desde luego, algunos que parecen casi demasiado ridículos para ser verdad.

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Entre los mitos tecnológicos que hablan de cómo resolver este problema, uno de los más extendidos es el que dice que con una olla puedes amplificar la señal WiFi. A pesar de que esta posible solución resulta algo aparatosa como para hacerla en casa o en la oficina, hemos decidido probar si es cierta, aunque sólo sea por quitarnos la curiosidad. Y, además, también hemos probado con papel de aluminio, otra de las supuestas soluciones a este problema de cobertura.

Una olla para amplificar la señal wifi

Impulsados por la curiosidad hemos conseguido una olla de acero lo suficientemente grande como para que quepa dentro un router WiFi 802.11n, con sus tres antenas y sus cables. Para que te hagas una idea, su tamaño es el necesario para preparar pasta para toda una familia. Como ves, más aparatoso no podía ser.

Hay que tener en cuenta que, para que esta rocambolesca instalación tenga sentido, las antenas deben caber dentro de la olla. Esto, en teoría, amplifica un poco la señal en la dirección hacia donde apunte la parte abierta de esta olla, en detrimento de las demás zonas de cobertura.

Potencia la antena WiFi con papel de aluminio

La otra variante de este mito, menos aparatosa, dice que se puede conseguir el mismo efecto con papel de aluminio, construyendo una suerte de antena de radar, que se puede colocar detrás de las antenas del router, o insertada en las mismas.

En principio, parece importante que esta "falsa antena" tenga una cierta curvatura, de forma que las ondas pudieran enfocarse con más precisión hacia el lugar de menos cobertura.

Resultados de nuestras pruebas

Olla

Como has podido ver, estas supuestas soluciones son totalmente caseras y algo hechizas. Pero lo importante, como en todos los casos anteriores, es que funcionen. Para demostrar si es así, nos hemos situado con un portátil a una distancia considerable del router, teniendo entre medias paredes, aparatos eléctricos de gran volumen y puertas metálicas de diferente grosor. Esto nos ha dejado con una señal WiFi algo pobre, como indica el propio medidor de intensidad de Windows.

Como ocurre en muchos casos, esta señal fluctúa en intensidad, y la velocidad proporcionada por la conexión varía, pero nunca llegando al máximo. Tras colocar la olla hemos comprobado que esta fluctuación se reduce un poco, y que el portátil tiende a captar mejor la señal, incrementándose bastante en ciertos momentos. Por tanto, podemos decir que, efectivamente, con una olla se puede amplificar la señal WiFi.

Papel de aluminio

Empleando el papel de aluminio también hemos experimentado cierta mejoría, que aumenta si pinchas esta parabólica improvisada en las antenas del router. Desde luego hay que ver para creer, y en este caso más que en ningún otro. Así que ya sabes, si tienes dificultades para recibir la señal WiFi en algún punto de tu casa, puedes probar con alguna de estas soluciones caseras, aunque no está garantizada una mejoría notable, ni siquiera un aumento mínimo de cobertura. En cualquier caso, no te gastarás mucho dinero.

Mover el router sólo 5 cm puede mejorar el alcance de tu red WiFi

Las conclusiones salen de un estudio interesantísimo publicado por un doctorando en física en The Conversation. Aplicando ecuaciones físicas bien conocidas como las de Maxwell, que permiten describir y evaluar por completo el comportamiento de las ondas electromagnéticas, y ejecutando una simulación con el plano de su propio piso puede verse como las ondas se propagan a través de las distintas habitaciones.

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La primera conclusión es clara: cuanta más paredes u obstáculos haya entre el emisor (el router) y el receptor, más pobre a será la calidad de la señal. Pero también podemos ver como en otros rincones, como el hueco que hay justo a la izquierda del router, en la parte central inferior de la imagen, la señal se degrada notoriamente.

Pero en ocasiones parece que la señal deja de propagarse o cambiar dirección y en su lugar tilila o permanece estática sobre un punto. Es lo que se conoce como "puntos oscuros" debido a una standing wave formation, que básicamente es un proceso que ocurre cuando dos ondas similares chocan entre sí anulándose la una a la otra. La conclusión es que si aún estando relativamente cerca del router y con buena señal tu señal de WiFi va mal o se cae, es posible que se deba a una de estas particularidades. No hay una manera clara y sencilla de resolverlo pero es bastante posible que simplemente moviendo el router unos centímetros a un lado o a otro probando diferentes combinaciones los puntos negros se generen en puntos distintos.

El autor ha creado una aplicación en Android bastante interesante que permite recrear el plano de nuestro hogar y simular, de manera experimental, el comportamiento de la red WiFi. Si aún así no funciona, puedes consultar nuestros trucos y consejos para obtener una buena conexión en cualquier rincón de tu casa.

Posibles fuentes de interferencias

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Los comportamientos extraños puede ser debida a interferencias externas que están perturbando la señal de 2,4 GHz de nuestro WiFi.

Los microondas

Afectan a la banda de frecuencia de 2,4 GHz (suerte que están en la cocina y se usan solo una pequeña parte del tiempo),

Dispositivos Bluetooth

Bluetooth activados cerca del WiFi e, incluso, los teléfonos inalámbricos digitales (DECT). Precisamente, estos últimos son una fuente habitual de problemas (curiosamente más con determinadas marcas, como Panasonic), y conviene tenerlos lo más alejados que nos sea posible del router. Así, un inalámbrico DECT conectado junto al encaminador puede ser la causa de inestabilidades y cortes, especialmente cuando el teléfono inalámbrico esté en uso.

Antenas de telefonía

Si estamos muy cercanos a repetidores de telefonía, generadores de energía o rodeados de muchos otros puntos WiFi ubicados en el vecindario. Son casos extremos, pero se dan, y en esas situaciones es prácticamente imposible optimizar la señal por culpa de los factores externos. Solo queda cambiar de banda o de tecnología. Más adelante veremos que cambiando el canal de emisión podemos intentar resolver algunos de estos escenarios con eficacia.

Inhibidores de frecuencias

Considera la opción de cambiar las antenas

Si todo lo anterior no ha logrado resolver nuestro problema de cobertura, antes de llegar a la solución definitiva (montar un repetidor), podemos plantearnos la instalación de antenas de mayor ganancia. Es una opción cada vez menos frecuente, pues actualmente los puntos de acceso cuentan con antenas fijas (no desmontables) o, peor aún, internas. En estos casos no tenemos opción de instalar antenas de mayor ganancia, salvo que seamos muy manitas y nos atrevamos a abrir el router y soldar algunos cables. Aun así, si nuestro encaminador permite desmontar las antenas de serie y conectar otras, lo que conseguiremos es amplificar la potencia de emisión y variar la forma en la que se reparte la señal radioeléctrica.

La amplificación se representa en dBi, y con 8-10 dBi de valor ya estaremos logrando resultados más que palpables. No es una ampliación cara (desde 10 a 15 euros tenemos antenas de razonable calidad), y los resultados pueden ser más que sorprendentes. Para los routers con antenas desmontables, su instalación es tan simple como desenroscar la antigua y enroscar la nueva.

Antena idónea para tu casa

En Internet podemos encontrar multitud de tiendas on-line que nos venden antenas para puntos de acceso WiFi. A la hora de elegir una tenemos que fijarnos en su nivel de amplificación (de 8 dBi en adelante), y, sobre todo, en su tipo. Las que más nos interesarán son las omnidireccionales, que reparten la señal 360 grados, aunque también tenemos las direccionales (yagi, de panel, parabólica, etc.), que envían la señal en una dirección concreta. Para una vivienda, donde nos interesa que la señal llegue a todos los lugares posibles, salvo instalaciones específicas, huiremos de estas últimas y buscaremos siempre una omnidireccional.[1]

Estudiante crea un algoritmo que aumenta hasta 7 veces la velocidad WiFi

Julien Herzen (en la imagen arriba), estudiante de doctorado en el Computer Communications and Applications Laboratory de la Escuela politécnica federal de Lausana (EPFL), en Suiza, ha desarrollado un algoritmo que permite al router seleccionar la mejor banda de frecuencia en la que redirigir los datos y evitar así interferencias con otras redes WiFi. Según Herzen, este sistema, para el que ya ha solicitado la patente, es capaz de aumentar hasta en 7 veces la cantidad de datos que se transfieren en un momento dado y, por tanto, la velocidad final de la conexión.

La idea detrás del algoritmo es organizar en tiempo real la ruta por la que circulan los datos. Cuando hay varias redes WiFi activas en una misma zona, suelen utilizar las mismas bandas de frecuencia, lo que acaba generando un cuello de botella en unas rutas de datos, mientras otras permanecen libres o sin apenas tráfico. El algoritmo creado por Herzen permite, según las conclusiones de su trabajo, mejorar la distribución de los datos y aumentar la velocidad de transmisión.

La banda de frecuencia por la que circulan los datos de cada conexión se divide en 13 canales, pero los routers dirigen el tráfico solo por alguno de ellos. El problema es que una buena parte de los routers (el 25%, según Herzen), utilizan los mismos canales. Cuando varios puntos de acceso cercanos (varias conexiones individuales) utilizan routers que redirigen tráfico por los mismos canales, eso genera interferencias y reduce la velocidad de la conexión.

El algoritmo creado por Herzen aprovecha el hecho de que los routers pueden utilizar hasta ocho de estas bandas de frecuencia simultáneamente. Algunas actividades sencillas, poco intensivas en datos, como enviar un email o hacer una búsqueda en Google, pueden realizarse sobre una o dos de esas bandas. Para otras, se pueden utilizar bandas alternativas. Eso es justo lo que hace el algoritmo de Herzen: redistribuir automáticamente y en tiempo real el tráfico por los diferentes canales para evitar interferencias y aumentar así la velocidad de la conexión.

De momento el trabajo de Herzen se ha traducido en una solicitud de patente que los fabricantes de routers podrían implementar (pasando por caja) si finalmente se la conceden. Antes de eso, tendrán que ver primero si su idea funciona en un entorno real más allá de las pruebas limitadas y controladas de laboratorio. De hacerlo, Herzen probablemente sonreirá mucho más que en la foto en unos años al ver su cuenta corriente. Y nosotros navegaremos más felices.[2]

6 formas de mejorar tu conexión WiFi

Ubicar mejor el router

A veces el router no se encuentra en la mejor de las posiciones para transmitir su señal. Una habitación situada en el extremo de la casa o los bajos de una estantería no son el lugar óptimo. El dispositivo deberá encontrarse en un sitio central, desde el que pueda ofrecer una conexión fluida a todos los espacios que lo requieran. Si es necesario se puede comprar un cable Ethernet que permita situarlo en la mejor ubicación.

Colocar un segundo router

Otra opción para mejorar la conexión WiFi es establecer un segundo router como otro punto de acceso, que en la práctica actuará como un repetidor de señal. Para esto es necesario conectar los dos puertos LAN de los aparatos. Los dispositivos más nuevos incluso vienen preparados para servir como puntos de acceso. Una vez dentro de su configuración es tan sencillo como hacer clic en una de las opciones. Para los modelos más antiguos hay que mancharse más las manos. La dirección IP debe variar ligeramente de un router al otro, hay que asegurarse de que el SSID y la seguridad son iguales en ambos. Por último, en el segundo dispositivo el protocolo de red DHCP debe desconectarse.

Invertir en infraestructura

Muchos modelos de routers nuevos vienen con antenas integradas, pero hay otros que aún la tienen externa. Por supuesto se puede cambiar por otra de más alcance, lo que debería proporcionar una mejora significativa. También es posible adquirir un repetidor (suele funcionar mejor que aprovechar un segundo router), aunque estos dispositivos no siempre son fáciles de configurar para adaptarse a la red. Por último en el apartado de inversiones siempre existe la posibilidad de comprar un nuevo router, con más potencia y mayor alcance.

Una solución casera

Si lo que queremos es no gastarnos ni un céntimo existen otras formas de mejorar la conexión WiFi, digamos que de manera casera. ¿A alguien le suena cómo crear una antena de televisión con papel de aluminio? Pues básicamente es lo mismo. Este material, así como otros metales, amplían la señal. Se puede colocar detrás de la antena del router a modo de pantalla (orientada según las necesidades), creando un sistema similar al que emplean las antenas parabólicas. Hay quien ha comprobado incluso la efectividad de latas de refresco para este cometido.

Cambiar el canal del WiFi

Los routers trabajan generalmente en los canales 1, 6 u 11. Si el nuestro se encuentra en uno saturado el rendimiento mejorará al cambiarlo a otro. Esta información se puede conocer con la herramienta gratuita inSSIDer, que está repleta de datos, pero sólo hay que fijarse en el parámetro ‘channel’. Posteriormente hay que entrar en la configuración del router para cambiar el canal. Actualizar el firmware

Los routers también son dispositivos basados en software, pero a éste no siempre se le presta la atención debida, como sí se hace en smartphones o en ordenadores. Los routers destinados a empresas suelen avisar de las actualizaciones del firmware, pero los que recalan en los hogares no siempre lo hacen (sobre todo los antiguos). Las actualizaciones se pueden buscar en la web del fabricante, descargarlas y después instalarlas desde la interfaz del router.

Pero no sólo los router pueden incrementar su rendimiento si se actualiza su firmware. Lo mismo ocurre con los adaptadores de red o antenas integradas en los dispositivos. Hay que comprobar en la configuración de las redes si la última actualización del fabricante está instalada.

Fuentes y Enlaces de Interés

  1. Aumenta la cobertura de tu WiFi sin cambiar de router /PC actual
  2. vía EPFL

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